3 Técnicas para preservar el ají dulce

baño maria, conserva de aji dulce, Conservacion aji dulce -

3 Técnicas para preservar el ají dulce

Tres técnicas para preservar el ají dulce    
    

Presentamos a continuación 3 técnicas de conservación que podemos usar para tener ají dulce durante todo el año en nuestra cocina y que de ésta manera no nos falte en las épocas de frío: invierno – primavera. Aseguramos así la presencia de su rico sabor en nuestras tradicionales hallacas y en otros platos de la  gastronomía venezolana.

Conservación del ají dulce al baño maría

Primero debemos seleccionar los envases o botes de vidrio que vamos a utilizar para guardar los ajíes, es importante que éstos sean de boca ancha, se pueden reutilizar envases de conservas del supermercado teniendo especial cuidado de que sus tapas estén en buen estado para que cierren herméticamente y así obtengamos un buen sellado (vacío).

Lavamos con agua y jabón los recipientes y las tapas y procedemos a esterilizarlos:

¿Cómo podemos esterilizar los envases de vidrio?

Introducimos los recipientes en una olla y la llenamos de agua hasta cubrirlos completamente, la llevamos al fuego y dejamos hervir durante 30 minutos. Al cabo de este tiempo los sacamos de la olla y los ponemos boca bajo sobre un paño de cocina para que se sequen.

Las tapas igualmente las llevamos a hervir en agua y las esterilizamos por un tiempo aproximado de 10 a 15 minutos. Luego las sacamos del agua con cuidado de no quemarnos y las ponemos a secar sobre un paño limpio.

Limpiamos los frutos

Lavamos los ajíes con agua limpia bajo el grifo para quitar el polvo, quitamos el pedúnculo, los cortamos en dos mitades o en tiras y retiramos las semillas. Si tiene la piel sensible utilice guantes, ya que al manipular muchas semillas pueden quedar aceites irritantes (leve) en la piel y las uñas. Se trata de ají dulce, pero la semilla de todas estas variedades contiene un poco de capsaicina de forma natural.

Cocinado

Una vez los frutos estén limpios y cortados, podemos sofreirlos en tiras directamente o se pueden triturar antes de sofreir. Después realizamos una preparación en caliente del ají.

Calentamos en una sartén unas cucharadas soperas de aceite de girasol (empleamos aceite de girasol por su sabor neutro pero pueden usar otro aceite al gusto), si no hemos usado ajo antes podemos añadirlo ahora (al gusto) 

Se sofríe el ají en la sartén por 10-15 minutos a fuego bajo y ya está listo para ser envasado.

Envasado

Envasamos en los botes de vidrio que hemos esterilizado, teniendo especial cuidado de que no queden espacios vacíos y lo haremos mientras el ají esté aun caliente.

Es recomendable por seguridad añadir unas gotas de vinagre (el vinagre mas neutro que tengan. Blanco o vinagre de arroz). También pueden añadir un diente de ajo en laminas a cada tarro (es un bactericida natural).

Después completamos el llenado de los tarros con aceite, hasta dejar un margen de 1,5 a 2cm, que permita que se realice el vacío.

Limpiamos los bordes de los tarros con un paño limpio o papel de cocina y los cerramos con fuerza.

Introducimos los tarros bien cerrados en una olla con agua tibia o templada en posición vertical con las tapas hacia arriba, el agua debe cubrir hasta el cuello de los envases. Llevamos a ebullición dejando hervir por unos 30 minutos.

Después de ese tiempo retiramos la olla del fuego y dejamos los envases en la misma olla con el mismo agua durante unos 20 minutos aproximadamente para que se enfríen lentamente. Es importante que el enfriado se realice a temperatura ambiente.

Después etiquetaremos los envases, indicando la fecha de envasado y los guardamos en un lugar fresco, seco y alejado de la luz.

Conservación del ají dulce congelado

Los ajíes también podemos conservarlos congelados, siguiendo los siguientes pasos:

Limpiamos los frutos

Lavamos los ajíes con agua limpia bajo el grifo para quitar el polvo, quitamos el pedúnculo, los cortamos en dos mitades o en tiras y retiramos las semillas. Si tiene la piel sensible utilice guantes, ya que al manipular muchas semillas pueden quedar aceites irritantes (leve) en la piel y las uñas. Se trata de ají dulce, pero la semilla de todas estas variedades contiene un poco de capsaicina de forma natural.

Los secamos con un escurridor o con papel de cocina para retirar el exceso de humedad.

Envasado

Necesitaremos bolsas de congelación con sellado.

 Dividimos todo el ají en porciones adecuadas según el tamaño de las bolsas que vayamos a utilizar y los vamos embolsando. Podemos distribuir el producto para que quede poco aire en su interior y sea más fácil de organizar. Cerramos las bolsas con cuidado. Apuntaremos en cada bolsa la fecha de envasado.

Los guardamos en el congelador. Cuando se vaya a usar podemos seccionar la porción requerida. Es decir que no es recomendable descongelar toda la bolsa de ajíes si no vamos a usarlos en su totalidad en ese momento.

Conservación del ají por secado en ristras

Los ajíes que elegimos para secado son maduros y de color completo. No utilizamos los frutos que tienen cortes, manchas o imperfecciones.

Podemos secar los ajíes y conservarlos de la siguiente manera:

Cogemos un cordel y con él vamos a atar cada ají por el pedúnculo o tallo. Ata los tallos cerca unos de otros. También se puede usar hilo y aguja pasando la aguja a través de los tallos en la parte mas ancha.

aji dulce seco y pimienta canaria

Los colgamos en un lugar bien ventilado y seco, durante dos semanas aproximadamente. En este clima es más aconsejable secar en un aparato deshidratador o más comodamente en el horno. Ponga el horno en la temperatura más baja (150 a 200° F, o 65,5 a 93,3° C). Coloque los pimientos en el horno en un 'papel de horno' sobre la rejilla por al menos ocho horas. Vigile los pimientos cada pocas horas para monitorear su progreso. Cuando estén secos se verán arrugados, tiesos y sin nada de humedad.

Una vez secos los podemos almacenar en recipientes cerrados de vidrio o plástico.

Cuando queramos usarlos, podemos rehidratarlos sumergiéndolos (con cuidado de no quemarnos) en agua hirviendo o pulverizándolos con agua. También podemos triturarlos y emplearlos en nuestras recetas pulverizados.

Esperamos que estas sugerencias les sean de utilidad para la conservación de este valioso producto que realza los sabores de la cocina venezolana.